martes, 27 de octubre de 2009

crisis de los 30.docx

Las crisis en la adultez


El término crisis viene de una etimología jurídica griega que
designa el momento de la sentencia. Es un momento crucial que marca el
destino de la persona. Una crisis es una etapa decisiva en el curso de la
vida durante la cual se consolidan rasgos esenciales de la personalidad
futura que en parte definirá el destino del individuo


Para un psicólogo evolutivo desde el nacimiento hasta el
termino de la adolescencia y a lo largo de su vida, el ser humano va
pasando por sucesivas crisis. En ese sentido, toda crisis es madurativa y
su ausencia es patológica. Son momentos normales en el desarrollo, que
marcan el paso de una etapa a otra, lo que produce angustia y exige
flexibilidad para adaptarse


Las crisis se caracterizan por la dificultad para separarse de
la seguridad y las definiciones en las que se había vivido hasta ese
momento y por el temor a insertarse en el proceso de cambio. La crisis
puede manifestarse con diferentes grados de conflicto, intensidad y
duración, pero no pueden ser evitadas.


Dentro de las distintas corrientes en la Psicología, el término
tiene connotaciones diferentes: para un terapeuta de familia la crisis no
es necesariamente evolutiva, sino que se define como una perturbación
transitoria de los mecanismos de regulación de un sistema individual o
grupal, mientras que en sicoanálisis la crisis es un momento de
desestabilización y de sustituciones rápidas que afectan el equilibrio
normal del sujeto. Se espera una evolución abierta, variable, que depende
de factores del sujeto y del medio.

Elección de pareja estable (matrimonio)

La unión que se forma cambia (o debería cambiar) la estructura del yo
de ambos miembros, que deben orientarse a la búsqueda del bienestar no ya
individual sino de la pareja. Se acepta un compromiso de íntima
interdependencia, basado en elección voluntaria con aceptación de
responsabilidad en las consecuencias, que supone una ligazón de ambos
destinos. Se adopta un estilo de vida para el que hay directrices
tradicionales y se adquiere un lugar definido en el sistema social


Tradicionalmente se acepta que hay dificultades en la pareja que se
originan o se mantienen en las características de personalidad de uno de
los miembros. En este sentido, en la perspectiva familiar sistémica se
plantea que las dificultades siempre se originan en el espacio
interaccional de la relación y no en características individuales.


3.4 La crisis de la elección de pareja


El momento de la elección de pareja constituye un momento crítico de
decisión, que implica una lucha entre la tendencia a la intimidad en
pareja, y la evitación del compromiso por temor al fracaso. Aparecen los
conflictos, las dudas y los temores de abandonar el hogar paterno para
entregarse a un compañero, renunciando a un sí mismo en pro de la
relación.

La tarea en relación a la elección de pareja, implica haber logrado
aptitudes personales (sexuales y emocionales) para una vida en común íntima
y estable.


La elección definitiva puede estar precedida por una etapa de búsqueda
caracterizada por frecuentes cambios, e intentos de demostrar y demostrarse
que se es capaz de conquistar una pareja (Jaley, J. 1985) y esa forma
elevar también el propio sentimiento de estimación. Puede ocurrir que en
esta etapa las relaciones sean todavía narcisistas, exaltadas y
autorreferentes, como resabio de la etapa adolescente. A medida que pasa el
tiempo se produce en el joven un progresivo descubrimiento de las
posibilidades de la relación y también de sus límites y las conquistas van
perdiendo su carácter de juego. Aparece la necesidad de sentirse
íntimamente comprendido por el compañero, mientras él se siente capaz de
ofrecer lo mismo a la pareja.

La crisis de la década de los 30

A mediados de la década de los 30 años, se produce el primer balance
de lo que se ha conseguido en el área laboral y de pareja. Se espera que
la persona haya logrado su identidad y sea capaz de responsabilizarse por
sí misma y por los que dependen de ella. La treintena marca la entrada a la
plena adultez social (la sociedad y la familia presiona para que ello
ocurra, si es que no ha ocurrido) Implica la realización de los sueños y se
trabaja para alcanzar una posición social y una identidad individual y de
familia.


Las logros y los conflictos de la década pueden sintetizarse como sigue:

a) Consolidación de la pareja. Ya hay ciertos acuerdos sobre la división
de funciones y de manejo de poder en la díada. Sin embargo todavía
persisten núcleos de inestabilidad, originados por discrepancias entre
las expectativas de uno y otro miembro respecto de la pareja y por lo
que cada uno ve de sí mismo y lo que ve el compañero.
 

b) Resolución del conflicto proximidad/distancia, que implica determinar
hasta donde es posible adaptarse a la relación y al otro sin merma de
sí mismo. La experiencia de fusión en la intimidad puede ser
destructiva, como también puede serlo el sentimiento de sentirse
excluido por el otro, de no "ser uno", no aceptando que el otro pueda
tener sus propios intereses y sentimientos
 

c) Paternidad/maternidad. Actualmente los hijos se han transformado en
una opción que se puede asumir o no. La dualidad de la pareja sufre
una desestabilización con la llegada del primer hijo, no obstante que
a la vez la relación se estabiliza a través de la triangularizacion.
La llegada de los hijos soluciona el conflicto del miedo a la
intimidad, conflicto que reaparece más adelante con su partida del
hogar
 

d) Nueva relación con la familia de origen (en particular los padres) una
vez superada la relación de dependencia tanto afectiva como material


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