martes, 27 de octubre de 2009

DESARROLLO SOCIAL EN LA ADULTEZ JOVEN.doc

DESARROLLO SOCIAL EN LA ADULTEZ JOVEN

 

AMOR:

Rice (1993), divide al amor en cinco elementos:

 

  1. Amor romántico: ternura o apasionamiento, sentimientos intensos.
  2. Amor erótico: atracción sexual, sexo y amor son interdependientes; una relación sexual satisfactoria fortalece el amor de pareja.
  3. Amor dependiente: mutua dependencia, que en casos extremos podría llegar a transformarse en obsesión o comportamiento neurótico.
  4. Amor filial: basado en compañía o interés común.
  5. Amor altruista: interés y preocupación genuinos, dar y recibir son mutuos.

Sternberg (1986), propone tres elementos en el amor: intimidad, pasión y compromiso; de cuya combinación resultan ocho tipos de relaciones: ausencia de amor; gusto por el otro; apasionamiento; amor vacío, romántico, de compañía, ilusorio y finalmente un equilibrio de los tres elementos.

 

SOLTERIA:

Stein (1981), plantea cuatro tipologías de solteros: voluntarios temporales o estables e involuntarios temporales o estables.

 Ventajas de la soltería: mayores oportunidades de autodesarrollo, satisfacción y desarrollo personal; conocer gente distinta; independencia y autosuficiencia económica; mayor experiencia sexual; libertad y control sobre la propia vida; expansión y cambio de carácter.

 Desventajas de la soltería: soledad y falta de compañía; penurias económicas; incomodidad en ciertas situaciones sociales; frustración sexual; presión por prejuicios, entre otros.

 Profesional, social, individualista, activista, pasivo o de apoyo, son algunos de los estilos de vida que un soltero podría adoptar.

 

COHABITACION:

Algunos estudios indican que durante el estado de cohabitación, se presenta mayor agresión física que en el matrimonio. No existe evidencia de que la cohabitación prematrimonial, discrimine en relación a la compatibilidad necesaria para el matrimonio. La desilusión posmatrimonial, se presenta antes en parejas que han cohabitado.

 

MATRIMONIO:

La calidad de la vida matrimonial tiene fuerte incidencia en la felicidad y satisfacción de los individuos. El ciclo familiar se divide en etapas que reflejan los cambios ocurridos.

 Entre las tareas de ajuste matrimonial se presentan los siguientes planos: satisfacción y apoyo emocional; ajustes sexuales; hábitos personales; roles sexuales; intereses materiales; trabajo, empleo y logros; vida social; familia; decisiones; conflictos y resolución de problemas; moral, valores e ideologías.

 

DIVORCIO:

A continuación se presentan algunos de los problemas más dañinos para una relación matrimonial: comunicación; expectativas irreales sobre el matrimonio o el cónyuge; problemas de roles; ausencia de amor y demostraciones de cariño; alcoholismo; sexualidad disfuncional; relaciones extramaritales, entre otros.

 Los procesos de desafecto pueden llevar a divorcio, instancia que en Chile no existe como tal. Kersten (1990), plantea que el desafecto se presenta en tres etapas: inicial, intermedia y final. Esta última se caracteriza por el deseo se finalizar el matrimonio. Entre las alternativas al divorcio se encuentran: terapia matrimonial, mejoramiento de la relación o separación. Los ajustes posteriores al divorcio son: superar el trauma emocional; manejo de las actitudes de la sociedad; soledad; adecuación social, sexual y financiera; contacto con el cónyuge, entre otros.

 
 

SEXUALIDAD:

El adulto joven debe lograr:

  • Independencia.
  • Competencia.
  • Responsabilidad e igualdad en relación con su sexualidad.
  • Determinar el estilo de vida que llevará, en esta tarea debe tomar decisiones relacionadas con:
    • Tipo de relación sexual (informal, formal, recreativa).
    • Forma de expresión de su sexualidad (heterosexual, homosexual, bisexual).
    • Contraer o no matrimonio.
    • Tener o no un hijo.
    • Mantener relaciones extramatrimoniales (7mo. año), entre otras.

 

En relación a la actividad sexual en solteros, podemos destacar:

  • Cambio de actitud en torno al tema de las relaciones prematrimoniales; permisividad.
  • No existe temor para hablar del tema.
  • Las mujeres jóvenes que sostienen relaciones prematrimoniales, entablan relaciones afectivas y sin promiscuidad.

 Con respecto de la actividad sexual en el matrimonio:

  • Existe poca información al respecto.
  • Frecuencia de relaciones es mayor durante el primer año de casados.
  • La actividad sexual de este primer período permite hacer una proyección hacia la actividad futura.
  • La mayor parte de hombres y mujeres, encuentran que hay placer en sus relaciones sexuales dentro del matrimonio, a diferencia del pasado. Esto es producto de la disminución de la actitud que lo consideraba como algo maligno o tabú. Ahora, es concebida como normal, saludable y placentera.
  • Otro factor que ha contribuido a vivir la experiencia sexual satisfactoriamente dentro del matrimonio, es la mayor información de que se dispone, la seguridad de los métodos anticonceptivos y las disposiciones legales en torno al aborto. Todo esto libera a la pareja del temor al embarazo (no deseado).

La actividad sexual extramarital se destaca por lo siguiente:

  • Ocurre normalmente después de los primeros años de casados, al acabarse la novedad y lo excitante de la relación conyugal, entrando en: aburrimiento; enojo con el otro; deseo de recuperar la alegría perdida; búsqueda de una relación más vital y deseo de liberación sexual.
  • La medición objetiva de esta realidad resulta compleja y poco fiable, dado que no se puede evaluar la franqueza con que hablan las personas de sus prácticas sexuales
  • Aumento en relación al pasado, del número de personas que efectúan estas prácticas, y se presenta también una disminución en la edad de comienzo de éstas.

 

PATERNIDAD:

Otro de los hechos que se dan en la edad adulta temprana, es el nacimiento de los hijos. Dicho acontecimiento marca un período de transición en la vida de la pareja, ya que la llegada de un nuevo miembro a la familia, altera o impacta en la dinámica de la pareja.

 A pesar del impacto, esta experiencia permite el desarrollo de los padres como pareja e individualmente.

 El deseo de tener hijos es casi universal, lo que se explica a partir de diferentes enfoques psicológicos:

  • Freud: el deseo instintivo de las mujeres, por dar a luz y criar hijos.
  • Eriksson: el generar es una necesidad básica del desarrollo. Deseo de establecer y guía a la próxima generación.
  • Funcionalismo: la reproducción sería el deseo de inmortalidad.
  • Otros teóricos: paternidad es parte de un proceso natural y universal propio del mundo animal. Otros estudios, realizados en parejas con y sin hijos, destaca como motivación principal el anhelo de establecer una relación estrecha con otro individuo.

 

En relación al momento para tener hijos, generalmente las parejas de hoy tienen menos hijos y en edades más avanzadas, que en el pasado. El predictor más importante de la edad en que llega el primer hijo, es el nivel educativo ya que generalmente, la mujer con cierto nivel de instrucción emplea su primer año de casada para terminar la educación o comenzar una carrera. Esto conlleva a tener hijos sobre los 25 años. Este hecho presenta ventajas y desventajas para la madre y el bebé. La principal desventaja está relacionada con los problemas de salud que se pueden presentar , para la madre, durante el parto.

 Por otra parte, es favorable para los bebés ya que las mujeres mayores cuentan con mayor disponibilidad para la maternidad. Estudios indican que las madres mayores sienten mucha satisfacción de ser madres, dedican más tiempo para cumplir su rol, se demostró también mayor afectividad y sensibilidad con los hijos.

 Las actitudes de las parejas frente al embarazo, responden a situaciones de tipo económico y personal, ya que se presentan otras prioridades: formarse, conseguir trabajo y tener una vivienda. Estos aspectos influyen en la decisión de las parejas ,cada vez más para no tener hijos. Si la pareja desea tener hijos, la paternidad presenta etapas relacionadas con las etapas del desarrollo por la que atraviesan sus hijos.

 Estudios realizados en España, desde el período del inicio del embarazo hasta el final del primer año del bebé, plantearon cuatro tipos de transición hacia la paternidad:

  1. Transición con poca implicación: Poca participación del padre en el nuevo rol de padres.
  2. Transición satisfactoria: Ambos cónyuges comparten y participan en sus roles paternos. Implica alto grado de compromiso y satisfacción.
  3. Transición a solas: Mujeres solas a cargo del nuevo rol; sin apoyo por parte del cónyuge.
  4. Transición moderadamente satisfactoria: Representa un punto intermedio en todos los aspectos.

 En conclusión, lo determinante en el período de transición es la situación previa de cada pareja, sus recursos personales y contextuales.

 

AMISTAD:

Se da con mayor frecuencia que en otras etapas de la vida. Implica confianza, respeto, disfrutar de la compañía del otro, comprensión, entre otros.

 Las buenas amistades son más estables que los vínculos con un cónyuge o amante, y son del mismo sexo. Reportan un importante beneficio para la salud, ya que el apoyo emocional de otra persona contribuye a minimizar los efectos del estrés, además fomentan el sentimiento de fijarse un propósito en la vida y mantener la coherencia.

 Los lazos familiares y de amistad, establecidos durante la adultez joven, perduran a través de la vida.

 

EDUCACIÓN SUPERIOR Y TRABAJO:

Ante la diversidad de opciones que se presentan frente a la educación superior y la experiencia universitaria es difícil de generalizar. La universidad contiene estudiantes de diversas clases.

 La época universitaria puede ser una etapa de búsqueda intelectual y crecimiento personal, ésta ofrece la posibilidad de moldear una nueva identidad personal. Los universitarios pueden presentar una crisis de identidad que originan serios problemas (abuso de drogas y alcohol, desórdenes alimenticios, suicidio), pero generalmente fomenta un desarrollo saludable.

 Las diversas áreas de estudio que se presentan enseñan diferentes habilidades para razonar y esto puede ayudar a las personas a enfrentar de manera distinta la incertidumbre que se les presenta ante la vida. Es necesario que la educación se enfoque en diversas áreas, ya que una educación limitada a un área puede restringir el desarrollo intelectual potencial de las personas. Los retos sociales e intelectuales de la universidad conducen a un crecimiento moral y cognitivo.

 A medida que los estudiantes se enfrentan con una variedad de ideas, aprenden que existen diversos puntos de vista que pueden coexistir. También se dan cuenta que el conocimiento y los valores son relativos, reconocen que cada individuo tiene su propio sistema de valores. Al definir sus propios sistema de valores logran afirmar su identidad.

 En cuanto a las diferencias de género en los logros académicos, en la actualidad es más probable que las mujeres accedan a la educación superior y alcancen títulos importantes. En cuanto al abandono de la universidad, se puede decir que cerca de la mitad de las personas que inician una carrera nunca se gradúan, esto se debe a diversos factores como el matrimonio; los cambios ocupacionales o insatisfacción con la universidad.

 Con relación al trabajo, influye en muchos aspectos del desarrollo tanto físicos, intelectuales, emocionales y sociales. En general, los sujetos menores de cuarenta están pasando por un proceso de consolidación de su carrera, se sienten menos satisfechos con su trabajo que como lo estarán más adelantes, se involucran menos con su trabajo y es más probable que cambien de empleo. Los trabajadores jóvenes se preocupan más por lo interesante que pueda ser su trabajo y por las posibilidades de desarrollo que pueda presentar.

 Hoy en día la elección de profesión está muy poco limitada por el género y al igual que los hombres, las mujeres, trabajan para ganar dinero, lograr reconocimiento y para satisfacer sus necesidades personales. Aunque se han visto diferencias entre los sueldos que tienen los hombres con los de las mujeres (que son menores) cada día se hacen más equitativos. El trabajo puede ser fuente de stress y satisfacción. También influirá sobre las relaciones interpersonales y sobre el desarrollo de la personalidad.

 

 

MODELOS DE ESTUDIO DEL DESARROLLO DEL ADULTO

 

Hoy en día, poca gente cree que las personalidades dejan de desarrollarse cuando los cuerpos están completamente desarrollados. La mayoría de los seguidores de la teoría del desarrollo están convencidos ahora de que los seres humanos son capaces de cambio y crecimiento, siempre y cuando vivan. En ésta parte del material se revisarán dos de las principales perspectivas sobre el desarrollo del adulto que han surgido durante las últimas décadas: modelo de crisis normativa y el modelo de programación de eventos.

 

La teoría de Erikson es un ejemplo del modelo de crisis normativa, que describe el desarrollo humano desde el punto de vista de una secuencia definitiva de cambios sociales y emocionales, relacionados con la edad.

Quienes proponen el modelo de programación de eventos ven el desarrollo no como el resultado de un plan establecido u horario de crisis, sino como el resultado de las épocas en la vida de las personas, cuando tienen lugar eventos importantes. De tal modo, este modelo tiene en cuenta una variación más individual. Según este punto de vista, si los eventos de la vida ocurren como se espera, el desarrollo sigue su curso suavemente; si no, se puede producir estrés, y afectar así el desarrollo. El estrés puede provenir bien sea porque ocurre un evento inesperado (como la despedida de un trabajo) o porque un evento inesperado sucede más pronto o más tarde de lo usual o no sucede (por ejemplo, si a los 35 años uno no está casado todavía, o ya es viudo). Este modelo, entonces, se interesa en la edad cronológica solamente hasta donde se relaciona con las normas que la gente espera de acuerdo con la cultura en la cual se ha desarrollado.

 

DESARROLLO SOCIAL

Es una etapa de la vida en la que la socialización es básica, ya que el sujeto pasa de una existencia sin responsabilidades a formar una Familia, con todo lo que ello supone, además de unas exigencias de horario de trabajo debidas a su nueva actividad laboral. Este es un cambio espectacular de obligaciones y deberes, tanto en la planificación de su futuro, como en la estructura de una nueva vida. Todo esto implica un giro en su estatus social y, por supuesto, en sus relaciones sociales y comportamientos. Todos los cambios que se producen en la edad adulta nos indican que los aspectos sociales son la clave de la madurez. Ya veíamos cómo a nivel cognitivo el sujeto, durante esta etapa, necesita volcarse en la sociedad, ayudar a sus hijos y poner las bases de la estructura social.

 

Lo que especialmente marca el cambio de vida del sujeto, no es tanto la

edad, sino la época y la sociedad en la que le ha tocado vivir. El sujeto irá actuando en cada momento según las exigencias que determinan los roles y estatus sobre los que va pasando. Además, cada momento socio-histórico tiene sus normas y tareas. Bronfenbrenner considera que los adultos tienen más influencias y presiones sociales, económicas y culturales que en otras etapas de la vida, lo cual afecta a su evolución. Dicho autor, en su modelo proceso-guión-persona-contexto, analiza la interacción persona-ambiente. Coincidiendo con algunos de sus postulados, tenemos el modelo que estudia la adaptación del adulto a su entorno, representado por Lawton-Nahemow. Este autor considera que existe una interacción entre la competencia y la presión ambiental. En este sentido, entiende por competencia, la capacidad que tiene el sujeto en todos los aspectos personales, como son una buena salud biológica, facilidad para desenvolverse en la vida diaria, pensamiento abstracto y correcto procesamiento de la información, y sabe utilizar su tiempo libre con actividades, descanso y aficiones. De la misma forma, en su conducta social desarrolla los roles establecidos a nivel familiar y de estructuras.

 

Todos estos aspectos originan gran variabilidad entre los sujetos. Por otra parte, la presión ambiental estará formada por aquellos estímulos que recibe el sujeto y ponen en movimiento su conducta. Para que el sujeto se encuentre cómodo es necesario que equilibre sus habilidades con las necesidades del entorno.

 

Durante la edad adulta temprana, se van a producir en el sujeto cambios transcendentales. Va a elegir un compañero con el que compartir su vida, lo que supone un aprendizaje en la convivencia y un cambio en su estado social. Suele ser el momento de su primer trabajo, con sus incertidumbres y su integración en un grupo social determinado; con amistades nuevas. Ahora bien, todo gira en torno a dos pilares fundamentales: la familia y el trabajo. De la persona adulta se esperan unas actitudes, acciones y comportamientos propios de su rol: marido, padre, trabajador, que varían en función de los acontecimientos históricos, la industrialización, las fluctuaciones económicas y culturales. Adquirir los roles familiares puede venir determinado por búsqueda de intimidad y el miedo al aislamiento.

 

Algunos autores consideran que, entre la edad adulta temprana y la media,

se da un período de transición o crisis, en el cual el sujeto se replantea su vida.

Esto coincide con un pequeño declive físico, con la pérdida de los padres, la

adolescencia de los hijos, la crisis matrimonial e, incluso, posibles cambios de

trabajo. Otros autores consideran que estas crisis se producen sólo en aquellos

sujetos con inestabilidad psicológica y con determinadas tendencias neuroticistas desde la adolescencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada