miércoles, 11 de noviembre de 2009

DESARROLLO PERSONALIDAD ADULTEZ MEDIA

Cambios Emocionales y Personales:

El cambio por el lado sexual conduce a manifestaciones más afiliativas y afectivas en los hombres, incorporando características femeninas a su personalidad, mientras que las mujeres aparecen como más agresivas y asertivas. Erikson habla de que en esta etapa la persona atraviesa el conflicto entre generatividad y estancamiento, donde la generatividad implica el dar lo más auténtico, lo propio, aquello que ha pasado por la propia experiencia y se manifiesta en los hijos, valores, trabajo y la relación con los demás. Cuando tal enriquecimiento falta por completo, tiene lugar un sentimiento de estancamiento y empobrecimiento personal, llevando a invalidez física o psicológica. Debido a esto, s e produce una reorganización o reestructuración de la identidad, redefinición de la imagen corporal (crisis, canas, calvicie, entre otros), redefinición de las relaciones con los padres (si todavía están vivos), los hijos y la pareja, evaluación de los planes que se proyectaron desde la adolescencia , reconocimiento de que queda poco por vivir, lo que genera cuestionamientos acerca de lo que se ha hecho y lo que queda por hacer.


Crisis de la Edad Media: La fase anterior a la crisis es un período muy estable, existe una alto control de sí mismo, los impulsos no presionan por salir. Se debe lidiar con la sociedad y el mundo. En esta etapa aparece el balance personal y un reajuste de expectativas y sueños, teniendo en cuenta las posibilidades del contexto. Surge el dolor por lo no realizado, una preocupación por la necesidad de sentirse joven, lo que puede llevar en algunos casos a la "crisis de la mitad de la vida". Enfrentar la posibilidad de ser superado por los hijos. También se sufre al saber que ya no se es fuente de identificación de los hijos; ellos reconocen defectos y critican abiertamente. Lo más sano sería ser capaz de aceptar y sentirse gratificados por el proceso de autonomización de los hijos. Además, se debe tolerar ser objeto de evaluación.

Factores Psicosociales:

El logro de la estabilidad, más los cambios físicos propios de esta etapa, generan una fase de introversión que se relaciona con el proceso de individuación (descrito por Jung). Al haber dominado las presiones externas se puede dedicar la energía al conocimiento de sí mismo. Debido a esto, se espera que el adulto medio se conozca más, que el sí mismo se vuelva más auténtico, en el sentido de que se tiene una visión más realista de la vida. Se viven procesos de duelo (cómo era antes, cómo soy ahora, qué me queda por vivir). Las relaciones con el mundo externo se hacen más selectivas.

Las personas adultas son más conscientes de sus limitaciones, tienen miedo al fracaso. En esto juegan un papel muy importante la experiencia anterior, los éxitos y fracasos. Existe una mayor tolerancia a la frustración. Valoración más alta de la paciencia. Las funciones del Yo se vuelven más eficientes, pues se puede vivir estados emocionales sin desbordarse ni perjudicar a otros. Los cambios ponen a prueba la madurez de la personalidad.

 

Aprendizaje y Motivación:

La capacidad de aprendizaje depende de la motivación y de los intereses de las personas más que de su inteligencia. Las personas adultas, en general, tienen menos curiosidad para aprender cosas nuevas. Aprenden porque quieren, libre y voluntariamente, en la medida en que están motivadas para ello.

Motivaciones Extrínsecas:


• Solucionar problemas o necesidades concretas.

• Adaptación profesional (necesidad de la titulación).

• Promocionarse en el trabajo y lo que supone como promoción social. Debido a esto, el desarrollo tecnológico ha complicado la vida profesional e impone un continuo reciclaje.
• Ayudar a los hijos en los estudios.


Motivaciones Intrínsecas:

• La satisfacción personal y aumentar el sentido de autoestima.
• Abrirse nuevos caminos en la rutina diaria, para desarrollar una vida más plena.
• Mayor seguridad en el medio personal tanto familiar como profesional.
• Adaptarse a los cambios sociales.

Adulto Maduro vs. Adulto Inmaduro

El Adulto Maduro:

• Controla adecuadamente su vida emocional, lo que le permite afrontar los problemas con mayor serenidad y seguridad que en las etapas anteriores.
• Se adapta por completo a la vida social y cultural
• Forma su propia familia.

• Ejerce plenamente su actividad profesional, cívica y cultural. Es la etapa de mayor rendimiento en la actividad.

• Es capaz de reconocer y valorar sus propias posibilidades y limitaciones. Esto lo hace sentirse con capacidad para realizar unas cosas e incapaz para otras. Condición básica para una conducta eficaz. Normalmente tiene una percepción correcta de la realidad (objetividad), lo cual lo capacita para comportarse con mayor eficacia y sentido de responsabilidad.

El Adulto Inmaduro:

• Es contradictorio en su comportamiento (incoherente) y no controla sus reacciones emocionales.
• No percibe la realidad tal como ésta es (falta de objetividad).
• Menos consciente, responsable y tolerante (falla en el trabajo).
• No se adapta adecuadamente a la vida social (inadaptado).

Educación para la vida – Estilo de Vida:

Durante el desarrollo de la vida los adultos en sus diferentes etapas, considerando la variabilidad e individualidad de cada persona, establecen su propio estilo de vida, el cual está íntimamente relacionado con la salud, las relaciones sociales, el trabajo, la vida sexual y otros, influenciados también por los diferentes factores que intervienen en su crecimiento. Este estilo no se elige de una lista de alternativas que presenta la vida, tampoco esta supeditada al destino azaroso. El estilo de vida se va conformando desde los primeros años de la vida y se fortalece cuando se llega a la edad adulta (de hecho, una de las características que distinguen al adulto es la adjudicación de una responsabilidad reconocida por la sociedad). Sin embargo, es posible modificar parcial o totalmente este estilo cuando se llega a la adultez intermedia.

Los cambios son posibles cuando se cuenta con un acervo de habilidades y conocimientos para afrontar los siguientes retos que presentará la vida. ¿Dónde se obtienen estos recursos? Entre otros, la educación juega un papel muy importante en este proceso ya que, para incursionar en estudios especializados o en algún trabajo (profesional o no), se requiere de una preparación educativa básica, además del aprendizaje “de vida”, siendo este ultimo la recopilación e internalización de experiencias vividas. Aunque muchos de los prototipos de estilo de vida que muestran los medios masivos de comunicación son inalcanzables para la mayoría de las personas, apoyan a que el individuo compare su estado actual de estilo de vida con las posibles alternativas que el mundo ofrece. Las relaciones sociales permiten comparar el entorno inmediato con lo que cada persona es, tiene y aspira, para continuar formando y estableciendo un estilo de vida propio.

 

Concepto de sí mismo y autoestima

Tendencia a la estabilidad en la manera de verse y evaluarse desde la
adultez joven a la adultez media. Ellos tienden a sentir que han
experimentado cambios profundos, pero estos cambios no lo son tanto en
términos de sus puntos de vista personales. Por ejemplo, los cambios en la
autopercepción entre la adolescencia y la adultez joven suelen ser escasos
(medidos en la adolescencia y en la adultez joven) sin embargo, en
términos retrospectivos, ellos se evaluaron negativamente en la
adolescencia, se consideraban menos eficientes y con un mal manejo de las
conflictivas vitales. Ellos experimentaron una discontinuidad subjetiva que
no se observa entre la manera de verse como adolescentes y como adultos. Al
parecer, a medida que se aumenta en años, se va construyendo una especie de
identidad de intervalo, (que no se experimenta al ser vivida) (Wapner,
2003)

Crisis de la edad media de la vida:

Podemos considerar que desde los cuarenta y hasta los sesenta transcurre este periodo caracterizado por ser un periodo de máximo rendimiento y productividad. Donde se adquiere experiencia, con la experiencia se logra una mayor integración del conocimiento.

La eficiencia se relaciona con la experiencia.

Hay cambios en diferentes ámbitos de la personalidad; estos cambios enfrentan a una

CRISIS al final de la adultez media.

Se produce una reorganización o reestructuración de la identidad:

redefinición de la imagen corporal (rollos, canas, calvicie, etc.)

redefinición de las relaciones con los padres, los hijos y la pareja

evaluación de los planes que se proyectaron desde la adolescencia

reconocimiento de que queda poco por vivir, lo que genera cuestionamientos acerca de lo que se ha hecho y lo que queda por hacer

Los cambios ponen a prueba la madurez de la personalidad.

Crisis ® reestructuración ® nueva posibilidad de madurez y desarrollo.

Cambios biológicos y físicos:

- aparecimiento de canas, calvicie, sequedad cutánea (arrugas)

- disminución de la fuerza muscular y de la velocidad de reacción

- acumulación de tejido adiposo en determinados sectores del cuerpo

Estos cambios no implican una pérdida de las funciones, sino que estas disminuciones implican la generación de cambios en los hábitos de vida.

Físicamente, en la mujer se vive la menopausia (45-50). Andropausia en los hombres.

Todos estos cambios generan mucha angustia y duelo por el cuerpo joven. Se convierten en una gran herida narcisística. Refuerzan la conciencia de la vejez y la muerte próxima.

Se espera la aceptación de la nueva imagen física, que los cambios sean integrados a la personalidad.

Ámbito laboral: se perciben limitaciones de los proyectos personales hacia atrás y hacia el futuro ("queda poco tiempo"). Se teme a la competencia de las generaciones nuevas. Al hacer la revisión, el adulto medio toma conciencia de cuáles son las metas

que se realizaron y cuáles no. Qué proyectos me gustaría realizar. Llevar a cabo estos planes y proyectos.

Relaciones emocionales: se redefinen las relaciones con:

Padres: envejecimiento de ellos. Se produce un cambio de rol (los hijos toman el rol que antes correspondía a los padres). Significa aceptar que son débiles, vulnerables y que se pueden morir en cualquier minuto. Aumenta el sentimiento de vulnerabilidad personal.

La inversión de roles implica desarrollar una herida narcisística por la identificación con los padres que ya no están bien. Se genera una ofensa al yo al identificarme con alguien que está declinando.

Hijos: relación más horizontal y simétrica. El padre debe promover la autonomía y la independencia de los hijos. Funciones fundamentales: orientar y guiar, respetando la autonomía.

Crisis edad media: enfrentar la posibilidad de ser superado por los hijos. Asusta por la "pérdida del rol". También se sufre al saber que ya no son fuente de identificación de los hijos; ellos reconocen defectos y critican abiertamente. Lo más sano sería ser capaz de aceptar y sentirse gratificados por el proceso de autonomización de los hijos.

Además, deben tolerar ser objeto de evaluación.

Pareja: se requiere un reordenamiento de la vida matrimonial, por el fenómeno del nido vacío. Ahora se pueden abordar temáticas que antes no se podía por dedicación a los hijos.

Surgen conflictos que estaban latentes a lo largo de la vida de la pareja que no se habían resuelto por alguna razón. Pasar más tiempo juntos produce dificultades en la relación diaria, se requiere un sistema diferente que permita un acomodo real.

La pareja constituye una fuente de aceptación de los cambios corporales.

En el ámbito sexual: el juego de seducción es diferente, el coito también. Se generan procesos de adaptación, ajuste a cambios biológicos normales.

Dentro de la revisión de la crisis se concluye que la pareja comparte todo un pasado común que permite la proyección de la vejez en conjunto, lo que da tranquilidad a la pareja.

Estos signos cambian la perspectiva del tiempo, aparece la conciencia de la muerte personal. Se genera una adaptación en la proyección de metas, haciendo un análisis de los proyectos pasados y futuros.

Esto se plantea como una crisis normativa. Se da una mejor comprensión en todos los ámbitos por la inversión de roles. Esta crisis favorece la integración.

Se plantea el segundo proceso de individuación. Se aceptan mayores aspectos de la personalidad y, por otra parte, nos preparamos para la muerte.

Crisis: generatividad v/s estancamiento

La virtud que surge de esta crisis es el cuidado por los otros.

Generatividad: apoyar a las nuevas generaciones. Se expresa a través del ejercicio de roles. Enseñar, instruir, transmitir valores. Comprometerse a mejorar las condiciones de vida para las generaciones venideras. Se relaciona con la trascendencia (dejar algo).

De la generatividad emergen recursos: reparar, integrar amor y odio, sublimación, reconocer las propias limitaciones y aceptar lo inevitable de la muerte.

Sólo podemos ser generativos en la medida que hemos superado la reestructuración de la personalidad, aceptar la muerte propia. Implica hacer un duelo por el pasado y por las capacidades que se van perdiendo.

Estancamiento: incapacidad de preocuparse por el otro. Se produce por no haber resuelto crisis anteriores o la actual, lo que impide el desarrollo y fortalecimiento del yo (ejemplo: alguien a quien le cuesta aceptar su proceso de envejecimiento, no facilita nada a las generaciones nuevas).

Se puede manifestar en la elaboración de metas no realistas (por tiempo, plata, capacidades, etc.). La energía se puede orientar mucho a la pseudo-intimidad. Se evita tomar conciencia de la verdad.

 


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